lunes, 18 de mayo de 2015

A ti.

Tan cerca de casa y nunca había pasado por aquí, cipreses, naranjos, arbustos y los últimos cantos de los pájaros antes de que termine este atardecer. Andar sin saber a dónde, detenerse sin saber por qué, sentarse en un banco solitario ¿a qué? A sentir. A hacerte sentir.

A mi pequeña "bacteria". Te quiero.