Eran las once de la noche y no habían cenado. Él se fue a la cama con el estómago vacío, decía que tenía que descansar porque mañana madrugaba para ir a trabajar. Ella no tenía sueño, y tampoco mucha hambre. Bajó la basura, recogió la ropa que había tendido por la tarde en la terraza comunitaria, a lo lejos se oía algún concierto que, por un momento, le hizo recordar algo que no supo interpretar. Sintió mucho frío. Volvió a casa y se hizo la cena. Almejas al vapor, las que había comprado para preparar una cena romántica, junto a algo que ya se le ocurriría sobre la marcha y que pudiera servirse junto al vino blanco que guardaba en el frigorífico para algún momento especial.
sábado, 2 de marzo de 2013
Aniversario
Eran las once de la noche y no habían cenado. Él se fue a la cama con el estómago vacío, decía que tenía que descansar porque mañana madrugaba para ir a trabajar. Ella no tenía sueño, y tampoco mucha hambre. Bajó la basura, recogió la ropa que había tendido por la tarde en la terraza comunitaria, a lo lejos se oía algún concierto que, por un momento, le hizo recordar algo que no supo interpretar. Sintió mucho frío. Volvió a casa y se hizo la cena. Almejas al vapor, las que había comprado para preparar una cena romántica, junto a algo que ya se le ocurriría sobre la marcha y que pudiera servirse junto al vino blanco que guardaba en el frigorífico para algún momento especial.
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