Vuelvo a mirar mi Blog y veo que hace poco más de tres meses escribía sobre la teta, en relación a la lactancia.
Entonces era mi ‘máxima‘ preocupación.
Poco más de tres meses después ya no doy el pecho, me he casado y mi padre se está muriendo en el hospital. Lo primero lo intuía, lo segundo lo esperaba pero lo tercero, lo de mi padre nos ha pillado a todos descolocados.
Un giro inesperado, inoportuno e insoportable.
Cada día nos despedimos de él porque no sabemos cuando se irá, cada día recordamos sus anécdotas, cada día lloramos, gritamos y nos lamentamos de la mala suerte que hemos tenido. Nos vamos vaciando de sentimientos y así, vacíos, debemos afrontar nuestra nueva vida sin él.
No pasará un día en el que no estés presente para nosotros.
Te queremos papá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario